miércoles, 4 de julio de 2012



Una vez me dijiste que el rojo era el color del mar y el azul el color de la sangre y te creí; pero siempre sabré de que color son tus ojos.







Ya estoy cansado de soñar con el retrato de tu boca y despertarme con el latido de tus labios.


Y eso cuando puedo dormir...















martes, 3 de julio de 2012

Encerrados

Me preguntaba si algún día podría derrumbarlo, aunque solo fueran unos ladrillos, y me di cuenta de que esa ambición de ver que hay mas allá no hacía mas que girar en un recipiente metálico haciéndose el cemento que alimenta ese muro, cada vez más alto y grueso.

Un muro que tiene una puerta, pero no lleva a ningún sitio.